DAN Training: actividades formativas vs emergencia COVID-19

27 de abril de 2020 - La emergencia de COVID-19 ha cambiado profundamente nuestros hábitos diarios, actividades de trabajo y comportamiento, incluyendo la forma de reaccionar en caso de socorrer a una persona en peligro.

La expansión de la pandemia a escala mundial nos ha obligado a suspender nuestras actividades formativas, de acuerdo con las disposiciones y normativas de cada país.

Sin embargo, DAN Training sigue creyendo que el primer paso para gestionar eficazmente una emergencia es la formación, especialmente en tiempos de gran incertidumbre.

Por lo tanto, te sugerimos encarecidamente que te mantengas en contacto con tus alumnos a través de clases teóricas online, que podrás completar, una vez que la emergencia haya pasado, con formación práctica en el aula.

 

Primeros auxilios y reanimación cardiopulmonar


A pesar de la suspensión cautelar de las actividades formativas en las aulas, los socorristas, instructores y trainers de DAN se pueden ver en la situación de socorrer a una víctima de paro cardíaco, posiblemente afectada por el COVID-19 y que no sea miembro de su familia. Por otra parte, el propio rescatador podría estar infectado.

¿Qué hacer?

  • Asegúrate de que tú, la víctima y otras personas en la zona estéis a salvo.
  • Usa todo el equipo de protección individual (EPI) y utiliza todos los elementos de protección a tu disposición.
  • Evalúa la consciencia de la víctima sacudiéndola o estimulándola evitando colocar tu cara cerca de la cara de la víctima.
  • Si la víctima está inconsciente y no respira, alerta o haz que alerten a los Servicios Médicos de Emergencia (SME) proporcionando una descripción de la situación y comienza las compresiones torácicas sin realizar ventilaciones de rescate.
  • Si está disponible, utiliza un DESA.
  • Continúa las maniobras de rescate hasta que la víctima vuelva a respirar con normalidad, hasta que estés exhausto o hasta que lleguen los Servicios Médicos de Emergencia.


¿Qué hacer en caso de una víctima pediátrica?

Si el niño/bebé no es de tu familia pero tienes la formación adecuada y estás dispuesto a ello, puedes optar por realizar ventilaciones* además de las compresiones torácicas, de acuerdo a las habilidades aprendidas durante los cursos de DAN:

  • Asegúrate de que tú, la víctima y las personas en la zona estáis a salvo.
  • Usa todo el equipo de protección individual (EPI) y utiliza todos los elementos de protección que tengas a tu disposición.
  • Evalúa la consciencia sacudiendo suavemente al niño o estimulando al bebé.
  • Si el niño/bebé está inconsciente pide ayuda, abre suavemente las vías respiratorias y acércate para evaluar la presencia de respiración normal durante no más de 10 segundos.
  • Si el niño/bebé no respira, dale 5 ventilaciones iniciales de rescate.
  • Evalúa la presencia de signos de Movimiento - Tos - Respiración, no más de 10 segundos.
  • En ausencia de cualquier signo, comienza el ciclo de 30 compresiones torácicas seguidas de 2 ventilaciones de rescate.
  • Si está disponible, usa un DESA en el niño. Recuerda no usarlo en el bebé.
  • Continúa las maniobras de rescate hasta que el niño/bebé haya reanudado la respiración normal, hasta que estés exhausto o hasta que lleguen los Servicios Médicos de Emergencia.


Nota: Si estás solo, realiza reanimación cardiopulmonar durante 1 minuto (aproximadamente 5 ciclos 30:2) antes de alertar a los Servicios Médicos de Emergencia. Si es posible, lleva al niño/bebé con usted.

Si has presenciado el colapso repentino del niño/bebé, busca ayuda inmediatamente.
 

*Recuerda
El paro cardíaco en víctimas pediátricas suele estar vinculado a problemas respiratorios. Por este motivo, es muy importante que el rescatador realice ventilaciones. Si éstas no son efectivas, puede que las vías respiratorias estén obstruidas y es necesario comprobar si hay cuerpos extraños e intentar eliminar la obstrucción.

Las técnicas de reanimación cardiopulmonar pediátrica pueden variar dependiendo de la edad y el físico de la víctima: por favor, consulta tu manual de BLSD de adulto y pediátrico para repasar todos los procedimientos de reanimación.



Una vez finalizadas las actividades de rescate, quítate el EPI correctamente para reducir al mínimo el riesgo de tocar superficies potencialmente contaminadas, y deséchalo de acuerdo con la normativa local.

Lávate las manos con sumo cuidado con agua y jabón o, si no es posible, usa gel hidroalcohólico al 70/80%.


 

Mantén tus conocimientos y habilidades al día: consulta todos los procedimientos en el manual DAN BLSD adulto y pediátrico, disponible en tu área MyDAN.

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